La estrategia de la sostenibilidad

A principios del presente año (no hace ni seis meses), uno de los principales retos de nuestra sociedad y de nuestra economía, era sin duda, la sostenibilidad de nuestra forma de hacer las cosas, la lucha urgente contra el cambio climático, y la imperiosa necesidad de tener un planeta más limpio. Era un desafío muy importante, y a pesar de que por parte de las administraciones, la velocidad en transformar no era la deseable, sí que por parte de la sociedad existía un cierto compromiso, y ganas de cambiar y mejorar nuestro entorno.

Sin embargo, el coronavirus apareció sin avisar, y nuestra sociedad ha tenido que adaptarse ante un nuevo frente de lucha que requiere mucha más inmediatez en la actuación, que la mejora sostenible de nuestro entorno.

A pesar de ello, también hemos comprobado que son dos hechos (Covid 19 y el cambio climático) que no son tan dispares. Hay una evidencia. Debido al confinamiento general de nuestra sociedad, con el obligado parón en la mayoría de actividades económicas, la mejora medioambiental ha sido más que evidente.Podemos contemplar un cielo más azul. El aire que se nos permite respirar seguramente está algo menos contaminado. El mar aparece más limpio. Y además, nosotros mismos hemos descubierto que haciendo cosas un poco diferentes también puede ayudar a esta mejora (teletrabajo, menos desplazamientos…)

La pregunta del millón se plantea ahora: ¿Estamos cambiando realmente nuestra forma de consumir y de actuar en relación a nuestro entorno ambiental? ¿Sabremos renunciar un poco a nuestro comportamiento individual en aras de una mejora de nuestro entorno?